Antes de comenzar con las ventajas o desventajas que el crowdfunding pueda tener a la hora de conseguir financiación, primero hay que distinguir entre tres tipos:
- Crowdfunding básico o de recompensas: en esta modalidad, la startup vende su producto o servicio a cambio de una aportación económica.
- Crowdlending: aquí, los emprendedores solicitan un préstamo económico a pequeños inversores.
- Equity crowdfunding: en este caso la startup dará entrada a nuevos accionistas y éstos serán parte de la compañía.
Qué tipo de crowdfunding solicites dependerá siempre del tipo de proyecto en el que estés trabajando y en qué momento estés, pero lo cierto es que cualquiera de los tres puede servirte a la hora de pedir financiación.
A continuación, te presentamos cuatro razones para realizar crowdfunding:
- Necesitas usuarios y/o clientes
Cuando necesitas gente que compre lo que ofreces quizá va bien realizar un crowdfunding básico o de recompensas, ya que gracias al dinero que consigas puedes vender tu producto o servicio. Existen plataformas para esta modalidad como son Verkami, Lánzanos, Goteo, entre otras.
- Necesitas inversores
En esta opción tienes dos caminos posibles: el primero es buscar un solo inversor que lidere la ronda de inversión; el segundo, si lo que quieres es recaudar dinero de muchos pequeños inversores, es realizar un equity crodwfunding, que funciona como cualquier ronda de financiación, es decir, debes de marcarte un objetivo a recaudar y los inversores obtendrán una participación en tu empresa dependiendo del dinero que pongan.
- Necesitas impacto social
A veces el dinero no es prioritario, pero el crowdfunding te puede ayudar a causar un gran impacto en la sociedad. En España el crowdfunding sigue creciendo día a día, lo que significa que llegar a los medios mientras realizas este método de financiación es relativamente sencillo. Y una vez consigues estar presente en los medios, también tendrás impacto social.
- Necesitas dinero puntual
Puede darse un caso puntual, es decir, que necesites dinero para tu startup, pero no quieras dar acciones a cambio. Entonces, la mejor opción, si el banco te cierra las puertas, es recurrir un grupo pequeño de inversores, los cuales te den dinero a cambio de un cierto interés sobre el préstamo.
Estos cuatro motivos pueden llevarte al crowdfunding, pero también creemos necesario presentarte estos motivos para no hacer crowdfunding:
- Cuando ya tienes tracción
No es necesario recurrir al crowdfunding sí o sí, pese a que sea la opción de financiación que más está creciendo. Cuando tu startup ya puede tirar hacia adelante y tiene tracción, es decir, saca beneficios, no es necesario que te plantees una campaña de crowdfunding, a no ser que necesites crecer.
- Cuando tu sector no es lo suficientemente transparente
Cuando tu empresa sea de internet, o medianamente pública y con usuarios quizá sí pueda interesarte realizar crowdfunding. Pero si tu startup pertenece a un sector un tanto opaco y las cifras no encajan, puede que no te convenga hacer una campaña de equity crowdfunding, ya que a tus inversores puede que nos les guste demasiado lo que ven.
- Cuando puede perjudicar tu imagen
No todo el mundo ve el crowdfunding de igual manera. Pese a estar creciendo y en auge, todavía queda para que la imagen de la financiación colectiva sea vista como una forma abierta y colaborativa de ayudar a un proyecto. Así que antes de recurrir al crowdfunding has de tener plantearte si no dañará tu imagen ni la de tu empresa.
Algunas de nuestras startups como Dineyo y Tu&Co han lanzado rondas de inversión. ¡Esperamos que esto os sirva a la hora de decidiros cuando os planteéis hacer crowdfunding!


